Historia de España


El Antiguo Régimen

Durante el siglo XVIII se suceden una serie de acontecimientos históricos que se manifiestan en conflictos tanto en Europa (Guerra de Sucesión) como en las colonias (Guerra de los siete años, Guerra de la Independencia de EE.UU.)


Permanece el Antiguo Régimen caracterizado por:
Un Sistema Político: Monarquía absoluta.

Una sociedad estamental: Nobleza, clero y estado llano.

Una política económica: Mercantilismo.

Nace una nueva mentalidad: La Ilustración, caracterizada por:

Política: Separación de poderes.

Sociedad: Clases sociales.

Economía: Fisiocracia.



Conflictos en Europa



La Guerra de Sucesión Española se inició en 1700, al morir Carlos II sin dejar herederos. Al trono español optaron el rey de Francia, el emperador de Austria y el príncipe de Baviera.

Carlos II dejó la Corona española a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV  de Francia. El conflicto era inminente pues significaba la unión entre España y Francia. Para evitarla , el resto de las potencias se coaligaron, presentando como candidato al Archiduque Carlos de Austria.
Desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del XIX la burguesía emprende una doble revolución, política y económica, que conduce a la desaparición del Antiguo Régimen. La Revolución Francesa de 1789 representó la principal convulsión política en Europa.

Desde finales del siglo XVIII y hasta pasada la segunda mitad del siglo XIX, la burguesía española realizó un proceso de disolución del régimen señorial que marcó la transición entre el Antiguo y el Nuevo Régimen. El primero se caracterizó por el absolutismo monárquico; el segundo por el liberalismo.
Carlos IV comenzó a reinar en diciembre de 1788. Pocos meses después estallaba la Revolución Francesa y España se vio inmersa  en las guerras que enfrentaron a los distintos países europeos. Primero contra la Francia revolucionaria y después frente a Napoleón.


Muerto Fernando VII, y hasta que su hija Isabel alcanzara la mayoría de edad(1843), ejercieron la regencia María Cristina primero, y el general Espartero, después. A partir de entonces  quedó implantado el sistema liberal en España.
La era isabelina es la época dorada de la burguesía española.
Muy pronto tuvo lugar el nacimientobdel sistema de partidos políticos. El moderado, que apoyaba el sufragio censitario y un sistema parlamentario bicameral, se nutrió de la alta burguesía (terratenientes, hombres de negocios), y de un importante sector de las clases medias. El progresista apoyaba la ampliación del número de electores, la libertad de prensa y un Parlamento formado por una sola cámara. En él se integraron las clases medias de la ciudad , los pequeños comerciantes y los empleados.




 Otros acontecimientos de este período fueron el estallido de la primera  Guerra Carlista (1833-1840), el inicio del constitucionalismo, merced al Estatuto Real y a la Constitución de 1837 y el inicio de la desamortización. Esta pretendía poner en cultivo gran cantidad de tierras que hasta entonces estaban vinculadas (amortizadas) a la nobleza, la Iglesia  y los municipios, y que tenían que ser  transmitidas íntegras, ya que no podían ser vendidas.

En 1843 comienza la mayoría de edad de Isabel II. Desde entonces y hasta su caída en 1868, el partido moderado estuvo casi siempre en el gobierno y el progresista en la oposición. Los diez últimos años estuvieron marcados por la crisis del régimen liberal. El triunfo de la Revolución de septiembre de 1868 obligó a la reina a exiliarse A Francia.

La Revolución Industrial en España


La Revolución Industrial trajo numerosos y complejos cambios. Las ciudades experimentaron un gran crecimiento, aparecen las masas asalariadas en las ciudades y el surgimiento del problema obrero dará origen a diversas corrientes en un intento de estructurar la sociedad sobre nuevas bases.

Unionistas, progresistas y demócratas firmaron el Pacto de Ostende en 1866 para derribar al gobierno. Pero el final vendría del estallido revolucionario.
El pronunciamiento en la Bahía de Cádiz de los generales Prim y Serrano con el almirante Topete, halló eco en otras guarniciones y la reina se vio obligada a huir a Francia. La revolución de 1868, la Gloriosa,  había triunfado y daba paso al sexenio revolucionario. Se crea una nueva constitución y surgen nuevos partidos políticos. Se instaura una nueva dinastía con Amadeo I de Saboya que al cabo de un año renunció debido a la frialdad con que fue recibido, y a la guerra carlista y cubana. Con su dimisión se instaura en España la Primera República que terminó en fracaso al no solucionar problemas como el cantonalismo y la insurrección cubana.
Poco después el general Martínez Campos se levantaba  a favor de Alfonso XII, hijo de Isabel II. El levantamiento triunfó y dio comienzo la Restauración.


Los graves problemas no desaparecieron. En 1885 moría el rey y se inicia un periodo de regencia hasta que Alfonso XIII tuvo la mayoría de edad en 1902. España se enfrentaba a graves problemas. Ante el caos existente, el general Primo de Rivera, apoyado por el ejército, el clero y las clases medias proclamó la Dictadura en 1923. Desaparecida la dictadura y tras sucesivos gobiernos militares los políticos firmaron el Pacto de San Sebastián para establecer la República.
Tras las elecciones de municipales de abril de 1931 vendría el cambio de régimen, Alfonso XII se exilia y llegaría la II República.

La Segunda República



Se celebraron elecciones a Cortes Constituyentes. La repetición del trinfo republicano y socialista trajo la República.

  En el Bienio progresista (1931-1933)  los principales problemas sociales fueron la Ley de Reforma Agraria, que resultó fallida, y el movimiento obrero anarcosindicalista. En cuanto a los políticos se centraron en el separatismo, muy grave en Cataluña, en el anticlericalismo, y en la pésima organización del ejército. Tras los sucesos de Casas Viejas Azaña dimite, abriendo el triunfo a la coalición radical-cedista en las elecciones de noviembre de 1933.

  Se inicia el Bienio Conservador (1934-1936). La agitación social y la cuestión regional se convirtieron en los principales  problemas. La oleada revolucionaria cuajó en Cataluña y Asturias. En la primera fue resuelta y la segunda se manifestó en la revolución de octubre de 1934, duramente reprimida por fuerzas legionarias.

  En febrero de 1936 triunfa el Frente Popular.

La guerra civil española

En julio de 1936 se producía una conspiración militar dirigida por el general Franco. Se inicia la Guerra Civil. Se distinguen en ella tres fases:

·         En la primera, el ejército del norte estaba al mando de Mola, y el del sur, de Franco. El objetivo era consolidar los flancos de la zona nacional y buscar una comunicación fluida entre ambos. El resultado fue el afianzamiento del eje Granada-Córdoba-Sevilla y Cádiz y el aislamiento de Málaga, la toma de Badajoz, y la fijación del flanco oriental en Zaragoza.

·         La segunda se centró en la toma de Madrid. La primera ofensiva contra Madrid obligó al gobierno republicano a abandonar la capital. Sin embargo, la intervención de las Brigadas Internacionales estabilizó el frente.  La ayuda de voluntarios italianos a los sublevados hizo posible un segundo ataque a Madrid que fracasó. El frente republicano fracasaba en Belchite y Brunete. El fracaso de la batalla de Guadalajara llevó a Franco a consolidar el frente Norte.


·         Los sublevados intentan llegar al Mediterráneo desde el frente del Ebro.
Fue la batalla más sangrienta para ambos bandos. La derrota del ejército popular permitió a Yagüe tomar Barcelona y supuso la derrota moral de las tropas republicanas. El 28 de marzo de 1939 los nacionales entraban en Madrid y dos días después en Valencia. Franco, a primeros de abril, firmaba el último parte de guerra.


La labor represiva convivió con la organizativa desde el primer momento. Las leyes de responsabilidades políticas y de Seguridad del Estado buscaron su fortalecimiento; la de Cortes Españolas, su cambio de orientación política; el Fuero de los españoles, la expresión de los derechos fundamentales; y por último, la de Referéndum Nacional, la apertura democrática del régimen.
  La apertura de España al exterior se confirmó con la firma de un Concordato con la Santa Sede y los pactos económicos y militares con los Estados Unidos en 1953. A partir de este año España participó en organismos internacionales y estableció relaciones con todos los países a excepción de la URSS, sus satélites y Méjico. En el interior asistimos al proceso de descolonización de Marruecos, Ifni y Guinea, y al plan de estabilización de 1959.





De la posguerra a la monarquía